Caos por lluvias en la CDMX
Una intensa lluvia registrada la tarde y noche del miércoles provocó severas afectaciones en la zona norte de la Ciudad de México, donde cientos de personas quedaron varadas debido a las inundaciones que colapsaron la circulación sobre Insurgentes Norte y la incorporación a la autopista México-Pachuca. La emergencia afectó uno de los principales accesos entre la capital del país y el Estado de México, generando largas filas de vehículos y complicaciones para miles de usuarios que regresaban a sus hogares.
Las precipitaciones comenzaron durante la tarde y, en menos de 35 minutos, el sistema de drenaje fue rebasado por la cantidad de agua acumulada. Las inundaciones alcanzaron niveles superiores a los 50 centímetros, bloquearon los carriles centrales de Insurgentes Norte y provocaron filas kilométricas de automóviles en dirección a Pachuca. La situación coincidió con la hora de mayor movilidad, cuando trabajadores y estudiantes regresaban hacia distintos municipios mexiquenses.
El impacto también alcanzó al transporte público. Diversas unidades quedaron completamente detenidas, obligando a los pasajeros a descender para continuar su trayecto caminando entre el agua. Algunas personas avanzaron entre vehículos inmovilizados, mientras otras utilizaron rejas y estructuras de concreto para evitar las zonas con mayor profundidad. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron el complicado panorama que enfrentaron cientos de usuarios durante varias horas.
La inundación también afectó las inmediaciones del paradero de Indios Verdes, donde la salida y llegada del transporte colectivo quedó interrumpida por la acumulación de agua. Durante aproximadamente tres horas, automovilistas y peatones permanecieron prácticamente sin posibilidad de avanzar, mientras el movimiento de algunos vehículos generaba oleaje que dificultaba aún más el tránsito sobre la avenida.
Ante la emergencia, elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México acudieron para destapar coladeras y retirar basura que impedía el correcto desalojo del agua. De manera paralela, brigadas de la Secretaría de Gestión Integral del Agua realizaron trabajos de limpieza y desazolve para acelerar la recuperación de la vialidad, mientras Protección Civil activó la Alerta Naranja en la alcaldía Gustavo A. Madero debido a la persistencia de lluvias intensas y la posibilidad de granizo.
Fue después de las 10:30 de la noche cuando la circulación comenzó a normalizarse de forma gradual, aunque todavía permanecían algunos encharcamientos en distintos puntos de la zona. Las autoridades continuaron con las labores de limpieza para retirar el agua acumulada y restablecer por completo la movilidad.
Este episodio volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de uno de los corredores viales más importantes de la Ciudad de México frente a las lluvias intensas. Además, la acumulación de basura en el sistema de drenaje complicó el desalojo del agua y prolongó la afectación para cientos de personas, cuyo trayecto cotidiano terminó convertido en varias horas de espera, tráfico detenido y recorridos a pie entre calles completamente inundadas.